21 noviembre 2007

altibajos...

Inspirada para escribir estoy, lo que pasa es que son tantas historias las que pasan por mi cabeza y además a la velocidad casi del sonido, que no puedo plasmar aquí todo lo que pienso-siento... tan sólo, como ayer me dijo un humano infinito, estoy relajada y contenta... y no digo más, si me veis nerviosa en vez de relajada haced un ejercicio de comprensión y dejad que me calme, que lo haré sola... y si me veis relajada, también esperad, que al final terminaré pegando saltos provocados por la inquietud y la incertidumbre... encantada de pasar por este momento de mi vida, y encantada de poder compartirlo con los que tengo cerca... feliz existencia... por cierto, os dejo un mini relato de cortázar por si os apetece cantar y no sabeis como hacerlo.... besos y saltos y abrazos...
Instrucciones para cantar - julio cortázar

Empiece por romper los espejos de su casa, deje caer los brazos, mire vagamente la pared, olvidese. Cante una sola nota, escuche por dentro. Si oye (pero esto ocurrirá mucho después) algo como un paisaje sumido en el miedo, con hogueras entre las piedras, con siluetas semidesnudas en cuclillas, creo que estará bien encaminado, y lo mismo si oye un río por donde bajan barcas pintadas de amarillo y negro, si oye un sabor pan, un tacto de dedos, una sombra de caballo. Después compre solfeos y un frac, y por favor no cante por la nariz y deje en paz a Schumann.

4 comentarios:

David dijo...

¿A qué particular desafío le debo la intraquilidad, la ansiedad, el nerviosismo, una dosis de indecisión, a la vez que romanticismo, felicidad, éxtasis, locura, caminos, caminos y más caminos,....?

Emma dijo...

ahora que me dijiste que te hacen gracia mis comentarios no se qué escribirte...inspirada estoy y te contaría muchas cosas...pero hoy sólo te voy a contar que me encanta la mirada de la gente relajada y contenta..con esa tranquilidad que emana la que está calmada pero en ebullición... a punto de dar un salto y casi volar del impulso,

nos vemos en el aire guapísima

y de Córtazar qué decirte...con él y sus intrucciones aprendí a cantar, a darle cuerda a un reloj, a subir un escalera, a llorar, a matar hormigas en Roma, a entender 3 pinturas famosas, a tener miedo......a perderme por Paris, a esperarle en el Pont des arts....

emma dijo...

http://www.youtube.com/watch?v=oCOZjka7v-s

ah! lo de Caye que te dije lo puedes ver aquí...
pero claro, la tendrías que ver, la peli...
a David le pareció cursi...a mí me encanta
ahora entenderás lo que te dije,.. claro porque si le pusiste la voz de la duquesa de alba no valía... :P

Anónimo dijo...

Rubia, hablas de sentipensamientos, de existencias altibájicas (de qué me suena esto, ummmmmm...), de inquietud, de incertidumbre, de escaladas insospechadas, de la magia de la duda, del miedo a la duda, e incluso a la no duda, de felicidad, de momentos, de estrambóticas tragicomedias, de nervios y calmas...

El otro día me los encontré a todos, tirados en el suelo, (bueno, reconozco que alguno de ellos me lo han regalado) y me los puse a la vez, uno encima del otro. Al principio era tan sólo un disfraz, una apariencia a la que, nosesabemuybienporqué, le das vida y juegas a interpretar tu personaje... y es divertido, muy interesante.

Pero luego el disfraz se te va pegando a la piel, se van confundiendo la intención y la ilusión, se pelean torpemente los mesirve y los nomesirve... y sigue siendo genial, no, es aún más espectacular, cuando te das cuenta de que eso es lo que eres, tú mismita... y entonces aprendes a sufrirlo suave, dulcemente, y a disfrutarlo con toda la intensidad del mundo, con el único muro que no puedes derribar porque no te deja saber que está ahí escondido. Pero denme tiempo... por cierto, gracias a los/as regaladores/as...