08 septiembre 2008

... burlas ...

... o me burlo yo o se burlan ... y para llevar mejor todo esto, para llevar mejor los pesos que yo misma me meto en la mochila, para desarrollar aún más mis músculos de la espalda, tengo que aprender a burlarme de mi y de los demás ... y de las situaciones ... me burlo porque es mejor así que tomárselo en serio ... me tengo que burlar de ser una asalariada y de no poder disponer de mi tiempo como a mi me gustaría ... ¡QUIERO QUE ME DEVUELVAN MI TIEMPO! ... ¿a quien hay que reclamar para que te lo devuelvan? ... ¿dónde hay que hacer esa queja? ... QUIERO MI TIEMPO PARA MI ... no quiero seguir vendiéndolo ... quiero gestionarlo como a mi me parezca ... estoy cansada de que me lo organicen ... nuestros horarios deberían ser nuestros ... ¿porqué los lunes? ... y sobre todo, ¿porqué los domingos tristes? ... quiero ser yo la que me mande ... la que dirija todo esto ... tengo que encontrar la forma de poder organizarme yo y que no me organice nadie ... la fórmula mágica que me permita disponer de mis días y de mis horas como yo crea conveniente ... se aceptan propuestas, incluso indecentes, de hecho, esas son las que yo quiero, las propuestas indecentes, que las decentes no valen pa ná ...
º
besos indecentes ...

2 comentarios:

Notas para un plan fatal dijo...

Muy señora mía:

Aquí, a servidora -que aún cree en la decencia- se le plantea un dilema más ético que moral, es decir, se me ocurre (se le ocurre a servidora) que un modo "decente" de gestionar -¡gran palabra!- el tiempo sería asumir (¡de una vez!) la falacia que entraña su misma concepción.
Así,una vez desenmascarada la falacia, desconstruido el concepto y recuperada la libertad, todo sería posible.

Pierre Menard solía repetirme blandamente: "Todo hombre debe ser capaz de todas las ideas, y entiendo que el porvenir lo será".
Coincidirá conmigo, usted que me lee, en evitar la espera de "ese malsano porvenir", algo ya de por sí innecesario, habida cuenta de que acabamos de postular la destrucción del tiempo -y con ello de todos los tiempos.

En cuanto a la propuesta indecente (impropia de mi carácter servil), tras haberlo pensado detenidamente y con mucha cautela (ya le dije que lo indecente no me es connatural)he decidido que lo más apropiado para el caso (algo patológico) que usted presenta es que alguna conocida suya emigre, por un breve espacio de tiempo, a un país como...digamos, Luxemburgo, y que usted derive en ella todas sus responsabilidades económicas (léase temporales).

El plan es el que sigue:

1. Ella -habrá de teñirse el pelo de negro azabache, ya que así lo exige el guión- se le presentará bajo un nombre falso, al banquero, digo. Madame Plath; nombre que le dará un aire entre cómico y misterioso, dada su cuna andaluza, ya que, por todos es sabido, Plath recuerda, inevitablemente, la fonética propia a otras latitudes.

2. Abordaje (proyecto en construcción [su amiga quiere ser extremadamente meticulosa en esta fase del plan]).

3. Compra de una barra de labios: color carmín, por supuesto.
Este paso debería ser el primero (su amiga sufre de una perturbación pasajera).

4. Reunión bilateral entre el banquero y su amiga de usted. Objetivo: dar las últimas pinceladas al proyecto de mecenazgo o apadrinamiento que "sufrirán" su amiga de usted y usted y que se ha ido gestando, poco a poco, en las frías noches de un Luxemburgo lluvioso y gris.

5. Aprobación del proyecto de mecenazgo.

6. Vuelo con Luxair: Luxemburgo-Sevilla. Objeto: librarla a usted de esas cadenas temporales que, aunque me sepa mal decirlo, no poco tienen que ver con su condición normal (en este punto es donde usted parece presentar transtornos patológicos severos) de asalariada.

7. Champagne con fresas y carmín, mucho carmín. Fajo de billetes. Habladurías sobre la escasa moralidad de su amiga de usted. Rumores sobre un posible desfalco a la sucursal luxemburguesa de la Société Générale por parte del hijo (mejor así ¿no?) de un banquero que creyó, equivocadamente, estar enamorado de una mujer de dudosa reputación.

La animo vivamente a que me remita cualquier propuesta o sugerencia que pueda materializarse en una mejora de este indecente plan aún en pañales.

Se me ocurren también otras posibilidades, más negras e indecentes si es que cabe, pero no quisiera cansarla con mi prolija verborrea.

Su amiga de usted.

cad vez mas anónimo dijo...

dos comentarios. el primero, a la propietaria de este espacio irreal salido de las profundidades de su ser más real. y se refiere a una pregunta que pudo hacerse algún príncipe loco en el fondo de su crisis existencial o tal vez en el momento más lúcido de su delirio; to be or not to be, that is the question. y es que no solo es usted quien sufre de este tipo de incertidumbres, lo hacemos todos. entonces, usted se pregunta, o existo, lo que significa respirar, comer, habitar e indiscutiblemente hacer alguan actividad por la cual pueda recibir alguna contraprestación (llámese en nuestro tiempo dinero) para poder realizar todas las actividades previamente descritas, o lo deja todo a un lado y decide ser. pero un momento señorita(?), no todo es blanco y negro. es usted quien decide el tono adecuado para darle color a su vida. así que si en el fondo usted misma sabe qué es lo que quiere, usted más que nadie sabe las respuestas a sus preguntas, entonces por qué no lo ha hecho aún? y sí, seguramente usted podría decir, pero es que... - a lo que yo con toda tranquilidad (y de manera muy decente) podría replicar: y... por qué no lo hace?
el segundo, es para la persona que ha hecho el comentario anterior al mío. se presenta como una persona absolutamente decente, digamos casi impecable (analícese bien el significado de la palabra) y sus palabras también son bastante consecuentes con la forma en que hace su introducción. pero, si pudiera resaltar en negrilla ese "pero" lo haría, pero no lo sé hacer, tras leer una a una sus líneas (y debo confesar que escribe de una manera muy prolífica) uno cae en cuenta que ha asumido vestirse de oveja cuando realmente esconde algún animal salvaje bajo su disfraz. así que, señorita(?) amiga de la propietaria, podría usted enseñar a este decente existencialista y soñador algo de su indecente malicia y venir a pervertirlo hasta la saciedad...?