08 marzo 2009

... libertad ...



a mi lo que más me jode es no dejarme yo, a mi misma, a mi puto ego, etc. ser libres del todo... quiero decir con esto, tenemos unas losas culturales encima de nuestras cabezas, que nos las van pegando los albañiles del sistema (maestros del cole, televisión, vecinos, padres, amigos, iglesias, fútbol, supermercados, grandes superficies, naves espaciales...), y que, algunas son más fáciles de despegar que otras... me explico, cuando queremos desaprender conductas socialmente aceptadas, con algunas no tendremos problemas, veánse ejemplos como el consumo de drogas, como la estética, como miles de cosas fáciles de destilar y darles la vuelta... pero cuando se trata de las losas pesadas, esas que tenemos pegadas a nuestro centro gravitatorio, entonces ya nos cuesta más... hay ciertas situaciones en las que por mucho que intentemos comprende la individualidad del que está enfrente, hay algo que no nos deja sentirnos del todo bien porque tenemos una opinión distinta, y te jode... y yo quiero ser libre porque así, además, sabré entender perfectamente la libertad de los demás, pero para eso, primero tengo que dejarme ser libre a mi misma... ¿sois o conoceis a alguien así?

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Solo decirte, rubia, que supongo que el primer paso es la consciencia, una consciencia múltiple, primero de la losa, esto está hecho, nos sabemos repetidoras en la pesada maquinaría; luego el desglose, la autoconsciencia, si prefieres, eso es, cómo cuando por ejemplo te descubres celosa o harto comprensiva (¿por mujer o por amplitud de miras?), entonces hay que sentarse y tomar el escalpelo. ¿Qué implican, ya que estamos con ellos, los celos? ¿Que tenemos una idea del Hombre reductora?, ¿que la posesión sí que caló y que así la libertad es imposible?

Como con los celos amarillos, con tantas otras cosas, qué sé yo, se me ocurre la maternidad.

Habla alguien que está convencida del herial de su vientre. Si me paro a pensarlo no tengo instinto maternal.
¿Qué significa esta afirmación?¿Soy entonces un monstruo? ¿Por qué se asume la maternidad y se condena la actitud contraria? ¿No tenía el Hombre en la sociedad moderna libertad de movimiento?

La pregunta es el comienzo, el resto es un camino pedregoso que habrás que andar y desandar tú sola, sin olvidar que hay otros heridos, como tú, en esta batalla, que cada uno desde su frente te acompaña.

Te quiero tannn Rocamadú
Preguntabas por alguien verdaderamente libre (¿Cortázar? ¿L?)... quede abierta la pregunta.

Besos

Plat

mai selbor dijo...

Creo que en el fondo nos da miedo la libertad, por eso no nos liberamos totalmente, porque una vez alcanzada, ¿ qué haremos con ella?...besos atados...

Juana Marín dijo...

opino que el hecho de alcanzar la libertad no es lo que realmente tememos, el miedo quizá sea a la desconstrucción de una/o misma/o. ¿Qué hacer con la libertad conseguida? nada, disfrutarla, porque eso será precisamente lo que nos permita seguir creciendo y eso, a mi juicio, es un camino que dura toda una vida, primero individual y siempre colectivo. Primero deshilachándonos, desaprendiendo...luego respetándonos...
saludos