06 septiembre 2016

... cuento de verano ...


Hay amigos que hace tiempo que se fueron de aquí... y no están, aunque sí... 

otro contrato microtemporal más que acaba... uno tras otro... un contrato que impolicaría una experiencia, aunque las últimas experiencias hayan dejado ya de interesarme... como siempre, cuando ya no tengo nada que aprender me aburro, me desilusiono, y me quiero largar...

es temporal, me decía mi padre la otra tarde, al verme desesperada por la situación de bloqueo en la que me encontraba en ese momento... no se puede vivir cansado por que lo que nos permita vivir canse... se entiende, ¿no?... me satura la imagen de rueda y hamster... me satura y me asusta... me hace perder el norte... qué coño, me hace perder el sur, que es lo que me gusta... me impide mirar las cotidianeidades con calma; lo que llaman los médicos burócratas estrés, ansiedad, agotamiento, me da igual la etiquetita...

son poco más de tres años aquí, despues de una larga estancia fuera, pero fuera como en otros planetas, y me miro y aunque me siento bien, y en paz conmigo, y reconstruída e ilesa, sé que tengo un techo sobre mi cabeza que romper... y la única manera que veo de conseguir quebrarlo será seguir creciendo... pero no creciendo en el éxito ni en el confort... seguir creciendo aprendiendo cada vez más, para darte cuenta de que conoces cada vez menos...

lo dejo, son solo reflexiones de una noche de calor y trabajo transformados en cuento...

un beso a mis amigos, los que no están pero sí... 

1 comentario:

Juan Cruz López dijo...

Tú siempre vas a seguir aprendiendo y tienes mucho que enseñar también. Ánimo.