07 noviembre 2007

Reencuentros y descubrimientos 2007

hoy escribo para dos personas... para dos personas que desde hace un año han estado conmigo, en la salud y en la enfermedad, en la riqueza y en la pobreza, en las alegrías y en las penas, en la sobriedad y en la ebriedad, en el sueño y en la vigilia, en invierno y en verano, y en primavera y otoño, con calor y con frío, al derecho y al revés, en la cordura y en la locura, en el amor y en el desamor, en persona y en espíritu, en mi casa y en la suya, en bici y andando... en fin, tantos momentos...
a ver, a uno de los dos lo conocí hace 25 años, así, como quien no quiere la cosa, y por arte de magia nos reencontramos el año pasado después de 14 años sin vernos, y volvimos a utilizar el mismo pegamento imedio que utilizábamos en el cole para pegarnos... mi deivid, que lindo, que nunca pide nada a cambio, que te acoge cuando más lo necesitas, y cuando no lo necesitas también, que te da de comer, que te da abrazos, que te dice guapa cuando no lo estás, que te busca cuando no quieres que nadie te encuentre, y que te saca a la calle a rastras cuando quieres que te trague la tierra... que te abre las puertas de su casa y de su corazón y no las vuelve a cerrar jamás, que te toca la guitarra desde sus tripas y te hace volar... que es un crack, un crack catackrack!!! que te quiero deivid...
la otra persona de la que hablo es, como le digo siempre, muy pequeña pero muy grande a la vez... comenzó siendo compañera de curro, y se ha convertido en mi otra parte... en la parte que necesito cuando quiero llorar o reírme, o simplemente contar una y mil veces mis historias sabiendo que, por un lado abuso de su confianza, pero que por otro lado me las escuchará tantas veces como necesite... me gusta que se ría de mi porque me hace poner los pies en la tierra, además, como es una auténtica artista hace que al final me ría con ella... es de una integridad envidiable, sabe perfectamente cómo tiene que tratar a los demás, es una superviviente con una inteligencia social alucinante... me ha vuelto a enseñar a montar en bici, me ha enseñado a hacer unas ensaladas fantásticas, me ha enseñado a fumar con moderación(jsjjsjjsjs), y me ha enseñado que a veces nos pensamos que somos una cosa y en realidad somos muchas... también me ha hecho ver que existen un millón de tipos distintos de aros para las orejilias, me ha enseñado a formar diminutivos terminados en -ilio o -ilia... mamenciliaaaaaaaaaaaaaaaaaa... me ha enseñado hasta teorías económicas... que te adoro pequeña maimónides y que te quiero...
en fin, con mi sentimentalidad fraternal y amistosa me despido por hoy... mañana más...

3 comentarios:

David dijo...

no se que comentario hacer, más q las lágrimas se me están saltando de la emoción.
Niñas, las dos sois maravillosas y todo lo q has dicho es extrapolable a vosotras dos. Gracias por ser, estar, compartir, cantar, sufrir, reir, llorar, pensar, no pensar,........vivir intensamente

Os quiero un millón!!!

Emma Jane dijo...

Pasé por aquí y me encontré con el homenaje a estos dos personajilios ;)
has descrito al deivid tal cual y a tu otra parte vamos a hacerle un monumento por waapa! dsd aqui un bexo muh grande pa los dos y otro pa ti rubia

Te dejo un textito de Baudelaire de de regalo pa cuando dudes si estar en la sobriedad o en la ebriedad


"Hay que estar siempre borracho. Allí está la respuesta: porque esa es la única cuestión. Para no sentir el desgarrador paso del tiempo, que te dobla la espalda y te empuja hacia la tierra, hay que emborracharse sin tregua.

Pero... ¿de qué? De vino, de sexo o de amor, de lo que tú quieras,
pero emborráchate. Y si alguna vez, en los aledaños de un palacio, o sobre la hierba de una fosa, o en la soledad inhóspita de tu habitación, te despiertas, y la borrachera ha disminuido o
desaparecido, pídele al viento, a las olas, a las estrellas, a los
pájaros, al reloj, a todo aquello que huye, a todo aquello que ruge, a todo aquello que rueda, a todo aquello que canta, a todo aquello que habla, pide que te cuenten qué hora es. Y el viento, las olas, las
estrellas, los pájaros, el reloj te dirán: ¡es la hora de
emborracharse de nuevo! Para no ser un esclavo del tiempo,
¡emborráchate!. ¡Emborráchate sin tregua! De vino, de sexo o de amor,
de lo que tú quieras..."


Pos eso, que cuando quieras nos emborrachamos ;)
y a seguir disfrutando de la montaña rusa!

mamen Martín dijo...

No sé cómo agradecerte tus palabras, muñeca, mi regalito…alguna vez te he dicho que eres uno de esos regalos que la vida te hace, que te deja en el camino y yo he tenido la suerte de encontrarte…siendo una “sintecho”, recién llegaditita, cuando aún no conocías ni los nombres de las calles de la cuidad. Irremediablemente prendida de tus encantos, me ofrecí por entero a ti, todo lo que soy y todo lo que tengo…y soy yo la que te da las gracias por ser como eres, tan auténtica, valiente, sincera, inteligente…tantas cosas tengo que aprender de ti y tantas que me has enseñado ya. Cómo me gusta quedarme horas enteras escuchándote hablar! Sobre historia o literatura o música o sobre la vida…Mi otra mitad…te quiero tanto que a veces me sorprendo asustada por si algún día llego a perderte. Yo me encargaré de cuidarte y regarte, florecilia, para que eso no suceda nunca y te tenga siempre siempre muy cerquita. Gracias!!!